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La razón que me motivó a hacer este video es muy sencilla: me pasó. Me di cuenta de que había perdido  la alineación.

Durante un lapso de dos semanas me ocurrieron suficientes “accidentes” como para llenar la cuota de un año entero. Y te confieso algo: al comienzo no me di cuenta. ¿Por qué? Por la misma razón que tú no lo notas cuando te sucede: te metes tanto en la historia de preocupación y ansiedad de lo que te está ocurriendo, que no logras ver el origen de la situación.

Por suerte, no tardé mucho en darme cuenta de que había perdido  la alineación. Pero aún así, tuve que hacer un ejercicio muy consciente para dejar de darle fuerza a ese mal momento, dejar a un lado los problemas y enfocarme en mi bienestar, primero que nada.

Lo que pasa, es que yo soy una persona de acción, cuando veo algo está mal, mi mente inmediatamente se enfoca en buscar la solución, y eso está bien. Sin embargo, cuando hay estrés, ansiedad y malestar, primero debes ocuparte de ti, para que puedas enfrentar cualquier conflicto o percance con balance y ecuanimidad.

Lo más importante es caer en cuenta de que has perdido la alineación.

Las señales son claras y simples.

Después de ver este video, saber, cuando pierdas tu alineación. Eso es exactamente lo que te va a permitir recuperarla rápidamente para que puedas dejar brillar tu luz.

Haz clic abajo para ver el video

Ahora, cuéntame de ti.  ¿Identificaste alguna de estas señales (o todas)? ¿Te diste cuenta de que habías perdido la alineación? Déjame saber en los comentarios, aquí en el blog, estaré muy atenta a leer y responderte.

SI te gustó este video, compártelo con alguien que lo necesite. No olvides que la semana que viene te voy a contar lo que debes hacer para recuperar tu alineación rápidamente, así que no te pierdas mi próximo vlog.

Como siempre, amé compartir contigo.

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¡Bravo, lo lograste!